En el mundo de la suplementación deportiva, los BCAAS (aminoácidos de cadena ramificada) son un pilar fundamental. Sin embargo, una de las dudas más recurrentes es: cuándo debo tomarlos para obtener el máximo beneficio?
Aquí te explicamos qué dice la evidencia científica.
Qué son exactamente los BCAAS?
Los BCAAS son un grupo de tres aminoácidos esenciales: Leucina, Isoleucina y Valina. Se llaman "esenciales" porque el cuerpo humano no puede producirlos por sí mismo y debe obtenerlos a través de la dieta o suplementación.
A diferencia de otros aminoácidos que se metabolizan principalmente en el hígado, los BCAAS se oxidan directamente en el tejido muscular, lo que los convierte en una fuente de combustible inmediata durante el esfuerzo físico.
El momento ideal: Durante el entrenamiento
Según la evidencia, el momento más efectivo para consumir tus BCAAS es durante el entrenamiento.
Por qué en este momento:
- Evitas el catabolismo: Ayudan a proteger tu masa muscular mientras estás bajo la tensión del ejercicio.
- Energía constante: Mantienes un flujo estable de estos aminoácidos en la sangre, proporcionando una fuente extra de energía.
- Síntesis de proteína: Contribuyen a que los procesos de construcción y reparación muscular se mantengan estables durante el esfuerzo.

Qué pasa si los tomo antes o después?
Existen opiniones divididas, pero la ciencia nos da claridad sobre estas opciones:
- Antes de entrenar: Es válido como aporte preventivo.
- Después de entrenar: Aunque se puede hacer, lo ideal tras el ejercicio es una carga completa de proteína, que ya incluye de forma natural todos los aminoácidos esenciales necesarios para la recuperación.
La recomendación práctica
Para garantizar que el producto cumpla su función de protección y mejoramiento muscular, la mejor estrategia es sencilla: mézclalos en tu termo de agua y ve tomándolos a pequeños sorbos durante toda tu sesión.
De esta forma, estarás hidratado y protegiendo tu masa muscular al mismo tiempo.